Qué entendemos por una web a medida
Una web a medida no es una web más bonita. Es una web construida a partir de cómo entra el dinero en un negocio. Si vives de que te pidan presupuesto, la web se organiza alrededor del formulario de solicitud y de los datos con los que el cliente decide. Si vives de citas, se organiza alrededor de la reserva. Si vendes producto, alrededor del carrito. Casi todas las webs que revisamos están organizadas alrededor de otra cosa: de lo bonito que es el local o de lo que la empresa quiere contar de sí misma.
Trabajamos sin plantillas compradas y sin constructores visuales. El resultado es un sitio ligero, que carga rápido en un móvil con mala cobertura, que se puede modificar años después sin depender de que un complemento siga existiendo, y del que el cliente es propietario íntegro: código, dominio y contenidos.
Qué incluye siempre
- Estructura pensada para convertir. Una página por cada servicio o línea de negocio, con su dirección propia, en lugar de una sola página con secciones que Google no puede posicionar por separado.
- Textos escritos, no rellenos. Escribimos el contenido a partir de una conversación con quien conoce el negocio. No entregamos webs con texto de ejemplo pendiente de sustituir.
- Cumplimiento legal real. Aviso legal conforme al artículo 10 de la LSSI, política de privacidad conforme al artículo 13 del RGPD y gestión de cookies conforme a la guía de la Agencia Española de Protección de Datos. La mayoría de las webs que auditamos falla aquí.
- Rendimiento y seguridad. Tipografías servidas desde el propio dominio, cabeceras de seguridad configuradas y nada de scripts de terceros que no aporten.
- Idiomas. Castellano, catalán e inglés, con el contenido realmente traducido y no solo un selector que no cambia nada.
Cómo trabajamos
Empezamos con una conversación de una hora para entender el negocio y quién decide la compra. A partir de ahí fijamos alcance y precio cerrado. No facturamos por horas ni ampliamos el presupuesto a mitad de camino: si algo se nos ha escapado en la estimación, es problema nuestro.
La primera versión se entrega en dos semanas y se revisa contigo antes de publicar. Después queda un mes de ajustes incluido, para corregir lo que solo se ve cuando la web ya está en marcha.
Usamos desarrollo asistido por inteligencia artificial en la parte mecánica del trabajo. No es un adorno de marketing: es la razón de que un plazo de dos semanas sea sostenible y de que el precio pueda ser cerrado. Lo que no delegamos es el criterio, ni la revisión, ni las decisiones de negocio.
Qué cuesta
Web a medida en dos semanas, con las páginas de servicio, los textos, las páginas legales y los idiomas que necesites. Precio cerrado antes de empezar.
Cuando la web existe y funciona pero le faltan piezas concretas: precios publicados, formulario que recoja bien las peticiones, páginas legales o corrección de errores visibles.
Con quién trabajamos
Pequeñas y medianas empresas, despachos profesionales, espacios de eventos, talleres y negocios de cita previa. Trabajamos presencialmente en Barcelona y su área metropolitana, y en remoto para el resto de España.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda de verdad una web?
Dos semanas desde que tenemos los contenidos y las fotografías. Lo que alarga los proyectos casi nunca es el desarrollo: es esperar textos e imágenes. Por eso los pedimos al principio y, si hace falta, escribimos nosotros los textos.
¿La web es mía o vuestra?
Tuya. El dominio se registra a tu nombre, el código se te entrega y el alojamiento va a una cuenta tuya. No trabajamos con webs alquiladas de las que el cliente no puede salir.
¿Trabajáis con WordPress?
Solo si ya lo tienes y tiene sentido mantenerlo. Para proyectos nuevos preferimos no montar un gestor completo para una web de diez páginas, porque añade mantenimiento, actualizaciones y superficie de ataque que casi nadie atiende después.
¿Qué pasa después de entregar?
Un mes de ajustes incluido. A partir de ahí puedes contratar mantenimiento mensual o no contratarlo: la web sigue siendo tuya y funcionando igual.
¿Hacéis tiendas online?
Sí, cuando el catálogo lo justifica. Si son cuatro productos, muchas veces conviene más resolverlo sin montar una tienda entera, y te lo diremos aunque facture menos.